El equipo jujeño comienza a diagramar la exigente temporada 2026-2027 apostando a la continuidad de su cuerpo técnico, la llegada de nuevos refuerzos de peso y el apoyo de los fanáticos, Jujuy Básquet no pierde tiempo frente al reloj y ya tiene su ambicioso proyecto en marcha.
La primera y más trascendental decisión de la cúpula dirigencial fue asegurar la continuidad de quien lleva el timón táctico. Gustavo Lamas, interventor de la Federación Jujeña de Básquet, confirmó la renovación del entrenador Guillermo Tasso. Es una apuesta firme por sostener un proceso de trabajo deportivo con serias proyecciones a largo plazo.

El funcionario subrayó que esta importante renovación premia de manera directa la inconfundible identidad de juego alcanzada en la campaña anterior. Según Lamas, el cuerpo técnico logró conformar un quinteto sumamente sólido, con un excelente despliegue físico y una seriedad profesional que rápidamente logró entusiasmar a toda la afición norteña.
Más allá de los resultados estadísticos, uno de los mayores logros del último ciclo fue la inquebrantable comunión forjada entre el plantel y el público jujeño. Cada partido disputado se vivió a estadio completamente lleno, demostrando con inmenso orgullo, que la gente se sintió plenamente identificada con el tremendo esfuerzo y la entrega innegociable de sus jugadores.
Armado estratégico del plantel y proyección del talento local
Con la tranquilidad que otorga tener la conducción técnica asegurada, la atención administrativa se centra ahora en el minucioso armado competitivo de la plantilla. La primera pieza confirmada es Bruno Conti, un jugador fundamental que continuará defendiendo los colores de la provincia tras haber acordado su permanencia por otra temporada completa.
En la actualidad, la dirigencia y el entrenador trabajan de forma articulada analizando exhaustivamente una extensa lista de posibles incorporaciones. El fuerte interés de numerosos basquetbolistas de jerarquía por llegar al equipo refleja el enorme prestigio y el profundo respeto que nuestra institución se ganó dentro del duro ecosistema que propone la Liga Argentina.
El plan estratégico diseñado para este nuevo ciclo competitivo apunta a conformar un grupo humano altamente combativo y balanceado en todas sus líneas. La premisa excluyente es que la indudable jerarquía de los refuerzos foráneos logre fusionarse perfectamente con la explosión física de nuestras promesas juveniles y el inmenso talento innato de los jugadores locales.

Para respaldar semejante exigencia diaria, el cuerpo técnico mantendrá intacta la estructura de primer nivel. Marcos Emilio seguirá aportando toda su sabiduría como ayudante táctico principal, mientras que Santiago Abdala comandará la intensa preparación física general. Este factor será determinante para afrontar el agotador calendario oficial, cuya pretemporada estima arrancar entre los meses de septiembre y octubre.
Esta sólida base de trabajo cotidiano se complementa a la perfección con profesionales de suma jerarquía en las diversas áreas de salud y logística. Oscar Vaquera y Paul Simo continuarán como jefes de equipo, acompañados por un dedicado staff médico, kinesiológico, psicológico y nutricional, quienes cuidarán celosamente cada pequeño detalle vinculado al rendimiento de los atletas.
Para finalizar, el interventor agradeció profundamente las bases económicas y sociales que sostienen el proyecto. El respaldo continuo del Gobierno provincial y la confianza de los sponsors resultan pilares fundamentales. A este vital acompañamiento se suma el aliento de los hinchas jujeños.
Cabe recordar que el equipo juega su tercera temporada en la Liga Argentina. La primera vez lo hizo con Fabián Daverio en la temporada 24/25 y la segunda con Guillermo Tasso en la temporada 25/26. De esta manera los Cóndores vuelven a jugar en la segunda categoría más importante del básquet nacional.


