Necesitó apenas cuatro minutos para cumplir su objetivo. Santiago Ponzinibbio (22-3-0), no anduvo con vueltas y en el primer asalto logró la buscada victoria por nocaut que tanto anhelaba. Un directo de derecha reventó el mentón de Andreas Stahl (9-2-0), su rival de turno, quien cayó sentado a la lona y no tuvo reacción. Fin del combate.
El argentino caminó el pasillo previo al ingreso al octágono siempre con la bandera argentina a su lado y Latinoamérica de Calle 13 en los parlantes. La exigente Las Vegas, con los ojos acostumbrados a grandes veladas, le iba a exigir una demostración de valentía y poder. Y no falló, porque fue inteligente y sabiendo que de pie sacaba ventajas, trabajó con su jab de izquierda hasta desgastar al sueco. Ahí, encontró el momento justo y clavó el directo de derecha que finalizó el combate.
“Vamos carajo”, gritó el Rasta mientras se colgaba de la jaula con la bandera de nuestro país en su espalda. El desahogo fue inmenso ya que esta victoria apagó un poco la amargura de la derrota en su anterior presentación.
“Quiero hablar en castellano y dedicarle este triunfo a toda la gente de Argentina que me sigue”, expresó Ponzinibbio, y agregó: “Y también a todos los fanáticos de Latinoamérica. Y por supuesto Brasil, para mí no hay rivalidad”. Tercer triunfo del argentino en UFC. De a poco, empieza a soñar en grande.
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