Olimpo y Banfield no se sacaron ventajas y empataron 1 a 1 en Bahía Blanca cerrando la 14ta. fecha del campeonato de primera división, en un partido con casi nada en juego que sin embargo resultó atractivo por la entrega y el pundonor de los futbolistas.

Lo más emotivo de la fresca noche bahiense estuvo dado por el cálido recibimiento que recibió el entrenador banfileño Julio Falcioni de parte de la parcialidad de Olimpo, ya que el ‘Emperador’ dejó gratos recuerdos de su paso por Bahía Blanca.

Después, el partido no superó el standard de los encuentros que se juegan por nada en este desdoblado campeonato de primera división en el que además ambos equipos jugaban «por nada».

Pero dentro de esa pauperización de objetivos al menos ambos conjuntos intentaron hacer las cosas como si en realidad los puntos en juego tuvieran valor inmediato, atacando con prolijidad pero también con ahínco.

Así el desarrollo se hizo cambiante y partió al cotejo en cuatro, como si el reparto de dominios estuviera ligado a una estructura basquetbolística de cuartos.

De esta manera la primera parte le correspondió tener la pelota a Olimpo, que a los 25 minutos logró la apertura del marcador a través del delantero Joel Amoroso, luego de una precisa jugada colectiva que incluyó traslado rápido en la transición, buena apertura por derecha, desborde y gol dentro del área chica.

A partir de allí se inició el «segundo cuarto» con un Banfield que recapturó el balón y lo llevó lo más cerca posible del arco defendido por Nereo Champagne, aunque el empate que consiguió de cabeza Giovanni Simeone nació de una habilitación larga del lateral izquierdo Alexis Soto.

Con esa paridad finalizó el primer tiempo, pero para el segundo, lejos de asentarse en un reparto de puntos que les podía quedar cómodo a ambos, los dos fueron al frente tratando de desnivelar.

Fue entonces cuando se invirtieron los recorridos de la etapa inicial, ya que el que arrancó mejor fue el ‘Taladro’ y el que terminó creando varias ocasiones como para sumar de a tres fue el anfitrión.

Por ello el resultado final fue justo, y aunque no quedó margen para celebración alguna, por lo menos Olimpo y Banfield se quedaron con la conformidad del deber cumplido.