“Me entrenaba para salir primero y campeón mundial”, así comenzaba la nota con el campeón del mundo Franco Pérez en los estudios de Radio Conectar 91.5 FM. Practica esta arte marcial desde los cinco años junto a su padre, quien fue el que lo llevo a practicar este deporte.

Fue alumno de Gustavo Savio durante cuatro años luego paso a practicar con su actual Sabon Nim, Oscar Porto. Antes de ir a la competencia estaba concentrado y sabía lo que quería: “Fui con la cabeza en ganar”.

No estuvo solo en Tecnópolis, lugar donde se llevó a cabo el campeonato mundial organizado por Néstor Lizárraga. El seleccionado jujeño estuvo integrado por Dolores Ivanovich que se posicionó tercera en forma, Carla Savio tercera en forma, Pablo Pérez tercero en lucha, Facundo Yaniceli segundo en lucha y Oscar Porto segundo en forma. “No caíamos de todo lo que habíamos hecho, no nos imaginábamos que nos iba a ir tan bien”.

Franco tuvo que hacer una dieta para poder entrar en peso para la categoría. De todos los rivales, le costó más el argentino Logan Bobarin y al ruso. Juan Pablo Román fue el coach de la delegación.

No descansa, porque dentro de pocos días nuevamente estará en otros certámenes, el provincial y nacional en Salta y dentro de dos años, en el mundial de Rusia.

Cursa el tercer año en el Colegio Che Il y ya tiene otro objetivo en la cabeza: “En un futuro me gustaría dar clases”. El jujeño es campeón del mundo en la categoría Juvenil hasta 60 kilos representando a la Asociación Jujeña de Taekwondo y a la Taekwondo Asociación Argentina. “Iba con mucha hambre de gloria y no lo podía creer”, así finalizaba Franco Pérez, el jujeño campeón del mundo.

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